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Ford Mustang Mach-e: la emoción de lo eléctrico

Ford Mustang Mach-e: la emoción de lo eléctrico

Javier Millán Jaro / EFE | 

Emoción al volante es lo que ofrece la marca norteamericana Ford en su primer automóvil 100 % eléctrico, para el que ha elegido la carrocería de moda, la SUV, y el nombre de su modelo más icónico: el Mustang.

El Ford Mustang Mach-E es un vehículo de cinco puertas, de 4,71 metros de largo, 1,89 metros de ancho y 1,59 metros de alto que ofrece espacio para cinco personas, ya que no hay túnel central que moleste al pasajero del centro.

Cuenta con un maletero delantero de 81 litros (con desagüe, lo que permite transportar objetos mojados o sucios) y un trasero de 402 litros, que puede ampliarse hasta los 1.420 litros con los asientos traseros tumbados.

Habrá muchos que vean en él, por eso de compartir el lugar de procedencia, con el Tesla Model X, el SUV grande de la marca estadounidense de eléctricos que abre sus puertas traseras hacia arriba.

Pero tanto el diseño exterior como el interior es mucho más emocional. Visto desde fuera destacan los faros afiliados y estrechos delanteros, el pony característico del Mustang presidiendo la parrilla cerrada y la zaga, el capó afilado y musculoso, la línea de hombros elevada y las tres barras de los pilotos traseros.

Pero sobre todo los tiradores táctiles (pueden llevar una contraseña de bloqueo) para abrir las puertas y que van acompañados de una pequeña cuña para tirar de la puerta una vez que ha sido abierta.

Con la aplicación Ford Pass podemos convertir nuestro móvil en la llave virtual para acceder al coche, además de conocer el estado del vehículo o programar la carga a las horas más ventajosas, entre otras funciones.

Interior

En el interior sucede lo mismo. Llama la atención por la sensación de calidad que desprende y por su tecnología a bordo. Nada más acceder los ojos se van a la enorme pantalla central (de 15,5 pulgadas) en posición vertical, que contrasta con un cuadro de relojes más pequeño y minimalista, así como con el diseño del salpicadero en forma de doble ceja.

Desde la pantalla central se accionan los tres modos de conducción (Whisper, el más ecológico; Active, el más equilibrado en eficiencia y prestaciones; y Untamed, el más deportivo) o la función «one-pedal (si dejamos de acelerar el coche llega a detenerse). Requiere de algo de adaptación, pero lo bueno es que en la parte inferior de la pantalla tenemos un botón giratorio para la radio y los gráficos para la climatización (no hay que buscarlos en submenús).

El Ford Mustang Mach-e se puede adquirir en España desde 48.500 euros (sin incluir descuentos ni ayudas del Plan Moves para eléctricos) con tracción trasera, batería estándar de capacidad neta de 68 kWh y autonomía de 440 km (hay otra de rango extendido de 88 kWh que puede llegar a los 610 km) y con una potencia de 269 CV y 430 Nm (también hay disponibles otras dos potencias: 294 CV y 430 Nm de par, y 351 CV y 580 Nm).

Con estas dos baterías combinables con tracción trasera RWD o total AWD y con tres potencias (a finales de año llegará la versión GT de 487 CV) Ford busca captar todo tipo de clientes, a los que quiere atraer por el tema emocional.

Toma de contacto

Hoy lo hemos podido poner a prueba en una ruta por la Comunidad de Madrid de casi 145 kilómetros, en la que hemos empleado más de dos horas y hemos obtenido un consumo medio de 20 kWh/100 km (el combinado homologado por la marca es de 18,7 kWh/100 km).

La unidad de prueba ha sido la de 351 CV, AWD y autonomía extendida de hasta 540 CV. Es un coche que en cualquiera de los tres modos acelera con mucha intensidad. La entrega de potencia es inmediata, lo que es muy adictivo.

La ubicación de la batería (en el piso) le aporta mucha rigidez y estabilidad en cualquier trazado, lo que anima a enlazar curvas una detrás de otra sin que el coche se descoloque en los apoyos gracias a un comportamiento muy noble.

La amortiguación es de tarado duro, lo que se nota en la espalda cuando vamos por tramos muy revirados y rotos. Es el peaje a pagar para que el coche tenga un comportamiento noble, de poco rebote y emocional.