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VEA, un nuevo pequeño empujoncito al eléctrico

VEA, un nuevo pequeño empujoncito al eléctrico

El plan de ayudas para la compra de Vehículos Eléctricos y Alternativos, más conocido como VEA, va con retraso debido a las dificultades para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Hasta la llegada de 2019 no podremos beneficiarnos de estas esperadas ayudas públicas.

VEA es un plan de ayudas enfocado a incentivar la compra de vehículos menos contaminantes (eficientes según la DGT), es decir, eléctricos, híbridos enchufables y vehículos a gas, GNC (gas natural), GLP (gas licuado), y que incluye también las motocicletas.

No está claro todavía si se contempla la ayuda para la adquisición de híbridos pero, teniendo en cuenta su dotación, poco más de 66 millones de euros, se va a quedar corta incluso sin incluir a los híbridos. De hecho, 16,6 millones se dedicarán a infraestructuras de carga, con la intención de crear una red de carga en todo el país para que, en los próximos dos o tres años, recargar un coche eléctrico en España no sea un problema.

En los anteriores planes, MOVEA y MOVALT, las subvenciones se agotaron en solo unas horas, gracias al relativo éxito de los coches eléctricos e híbridos que está cogiendo por sorpresa a industria y gobierno —o no se quieren enterar, porque demanda hay, y mucha—.

Todavía no hay una cifra exacta —en el anterior plan rondaba los 5.000 € de media—, que podría verse complementada con un nuevo plan PIVE para la compra de cualquier vehículo nuevo (algo que iría en contra de la sostenibilidad apoyada por el VEA), y con la posibilidad de reducir el IVA de los coches eléctricos, propuesta aprobada por la UE en 2017 pero todavía esperando ser implantada por parte de los países miembros.

Las cifras del plan VEA

Total: 66,6 millones de euros (el 0,6% de gasto del Estado para este año).

Total ayudas del plan VEA en millones de euros

Ayudas destinadas a ampliar la red infraestructuras de carga en millones de euros

  • Cincuenta millones de euros para ayudas en la compra de vehículos, gestionados por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). 50% 50%
  • 16,6 millones de euros para infraestructuras de movilidad sostenible gestionados por el ministerio de Industria y desglosados de la siguiente manera: 25% 25%

Esta cantidad queda desglosada de la siguiente manera:

  • 6,5 millones de euros destinados a familias e instituciones sin ánimo de lucro,
  • 1,1 millones a entidades locales,
  • 8,84 millones a empresas privadas.

Además de otras partidas de menor cuantía para sociedades, entidades públicas empresariales y fundaciones y comunidades autónomas.

Un plan de urgencia para lavar nuestra imagen en Europa

En primer lugar hay que mencionar la escasez de puntos de recarga y las pocas expectativas en firme de que mejore esta situación, más allá de la obligación tanto de empresas como de aparcamientos públicos de nueva construcción de contar con un punto de recarga por cada cuarenta plazas. Por no hablar de la escueta red de recarga en tránsito, uno de los principales factores que impide el despegue del parque eléctrico. En España existen 1.500 puntos de recarga públicos frente a los 11.500 de Reino Unido, donde, desde 2017, se obliga a las estaciones de repostaje a incluir un punto de recarga. El hecho de poder cargar el coche solo en casa reduce mucho la autonomía real.

Como en muchas otras cuestiones de nuestra legislación, cada comunidad dispone de sus propias ayudas. En la Comunidad de Madrid los coches eléctricos pueden aparcar gratuitamente en el centro, tienen libre acceso a Áreas de Prioridad Residencial, pueden emplear el carril Bus y tienen reducciones en diferentes impuestos. A partir de 2025 solo podrán acceder al centro de la ciudad los coches eléctricos e híbridos —esto tenemos que verlo y, si llega, disfrutarlo. Ya estoy viendo los reclamos de la oficina de turismo de Madrid: «La Ciudad Silenciosa», «Sal a respirar»…—.

¿Quién podrá solicitar la ayuda (según los planes anteriores)?

Personas físicas autónomos, con un límite de un vehículo por beneficiario, empresas privadas, algunas entidades locales, públicas y administraciones, con un límite máximo de 35 vehículos por beneficiario. Hay que tener en cuenta que los concesionarios solo pueden tramitar la ayuda para sus clientes directos no para adquirir vehículos. Por supuesto, hay que estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social, los vehículos deben ser nuevos y matriculados por primera vez, o tener como máximo nueve meses de antigüedad desde la matriculación hasta la solicitud, y la titularidad durante ese tiempo debe haber pertenecido al punto de venta o concesionario.

Algunos fabricantes también intentan ayudar… o eso dicen

Ya hay una cantidad importante de modelos eléctricos distintos en el mercado español, por lo que muchas marcas lanzan sus propios descuentos o incentivos, que se pueden sumar a la ayuda estatal. Una de ellas es Renault, que tiene un descuento de 5.500 € para el Renault Zoe, así como Mercedes-Benz, con sus descuentos en el punto de carga de su Smart, los modelos eléctricos de Hyundai, con un descuento de 4.500 euros, o Nissan, que ofrece recargas gratis para todos sus modelos eléctricos.

Futuros planes y otras ayudas

Tres millones de coches con más de veinte años siguen circulando en España, y en 2020 tendrán prohibido aparcar en el centro de Madrid. Los escenarios anticontaminación que ya aplican las grandes ciudades marginan a los vehículos más contaminantes, por lo que muchos expertos recomiendan la compra de un eléctrico o un híbrido si vamos a cambiar de coche.

El gobierno ya ha puesto fecha para prohibir los coches con motores de combustión de nueva matriculación, en 2040, y propone 2050 para prohibir la circulación de cualquier coche gasolina o diésel. A muchos les parecerá ambicioso, a nosotros nos parece que 32 años más contaminando puede no ser viable en muchos lugares como las grandes ciudades, y por supuesto flaco favor le hace a mantener la alarma social por el cambio climático. Bueno, es un principio.

En España existen 1.500 puntos de recarga públicos frente a los 11.500 de Reino Unido, donde, desde 2017, se obliga a las estaciones de repostaje a incluir un punto de recarga.

Pero todo esto supone un enorme desembolso de dinero, por lo que las ayudas deberán seguir aumentando si esperamos que todos podamos acceder a este tipo de vehículos, algo que se presupone de una necesidad imperiosa, teniendo en cuenta que ya no valen excusas, y tenemos toda la tecnología y la industria a nuestra disposición. El último informe emitido por la Comisión Europea ha calculado que en España hay 20.000 muertes al año por culpa de la contaminación, pero claro, hay otras muchas causas de mortalidad más noticiables, en fin.

La mitad de las matriculaciones españolas pertenece a Madrid y Cataluña, y teniendo en cuenta que los consistorios de las capitales de ambas autonomías abogan por la movilidad sostenible, las  ventas de los diésel han disminuido enormemente.

Madrid, dentro del plan de movilidad urbana sostenible Emite Cero, destinará 1,5 millones de euros a la instalación de puntos de recarga, dos millones de euros más para la renovación de vehículos comerciales viejos y taxis, y dos millones de euros en ayudas directas para comprar vehículos con etiquetas Cero y ECO.

También la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha puesto a disposición de sus ayuntamientos 400.000 euros para subvencionar la compra de vehículos eléctricos y alternativos: 8.000 euros para los eléctricos y de pila de hidrógeno; 3.000 euros en vehículos híbridos y 2.000 para vehículos que funcionan con gas natural y gas licuado (ayudas mayores si se trata de camiones o autobuses).

Según la Anfac, toda medida que impulse la compra del automóvil eléctrico es buena, pero sería más eficaz aplicar medidas estructurales con mayores recursos que no generen picos en la demanda, sino que la aumenten de manera sostenida. Como esa posible reducción del IVA o ponerse en marcha para crear una red completa de puntos de recarga, a través de las estaciones de servicio, por ejemplo.

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha puesto a disposición de sus ayuntamientos 400.000 euros para subvencionar la compra de vehículos eléctricos y alternativos

Por otro lado, los profesionales de la industria del automóvil siguen reclamando más planes estructurales, algo que sí estimularía las ventas, ya que la gran mayoría de los consumidores sigue viendo un problema en la falta de lugares de recarga y por tanto la dependencia de la autonomía de los vehículos. En la actualidad, la edad del parque móvil español supera los doce años, uno de los más envejecidos de Europa, lo que supone un problema de seguridad y emisiones.

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, estas ayudas podrían favorecer la compra de 5.600 vehículos ecológicos, pero para alcanzar las cuotas de la Unión Europea, España debería disponer en torno a un 27% de parque móvil eléctrico para 2030. Es decir, unos cuantos cientos de miles más de ventas cada año que lo que contempla la ayuda.

Pese a todo, las previsiones auguran que en un futuro próximo los coches eléctricos se venderán al mismo precio que los convencionales, reduciendo la necesidad de dar ayudas para adquirirlos. En cuanto los precios de los vehículos eficientes sean similares a los actuales gasolina o diésel, se solucionará uno de los obstáculos para su compra, lo que permitirá utilizar todos estos fondos en la ampliación y mejora de la red de puntos de carga.

Pistas sobre el VEA

Los concesionarios deberán adaptarse a la nueva situación y a las nuevas formas de venta, en las que el acceso a la  información, la reserva para probar un vehículo, e incluso la compra, se realiza on-line.


Como en planes anteriores, la ayuda se solicita a través de los concesionarios y puntos de venta.


El anuncio del plan VEA no ha supuesto una disminución de ventas de vehículos eficientes y sostenibles. En lo que va de año se ha vendido un 105% (150% en Madrid) más que el año anterior.


Solo el 2% de los vehículos es híbrido o eléctrico, pero ya alcanza el 8% de las nuevas matriculaciones.

Sobre la firma

Jesús Martínez

Ingeniero informático de formación. Tecno-Periodista, comunicador, desarrollador y generador de contenidos web de profesión. El Cine y la Música, por vocación, o eso ha descubierto que le hubiera gustado.