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La transición ecológica, clave en el acuerdo sobre el Plan de Recuperación para Europa

La transición ecológica, clave en el acuerdo sobre el Plan de Recuperación para Europa

Tras cuatro días de negociación, los líderes de la UE han alcanzado un acuerdo sobre el Plan de Recuperación para Europa, con una gran presencia de la transición ecológica y digital como motores de reactivación. Por una parte, incluye el instrumento Next Generation EU (2021-2024), dotado de 750.000 millones de euros, de los cuales 390.000 millones corresponden a ayudas directas y 360.000 millones a préstamos en condiciones favorables. Y por otra parte, el presupuesto europeo a largo plazo reforzado (2021-2027), con una asignación de 1,1 billones de euros.

Next Generation EU se desplegará en tres dimensiones: ayudar a los Estados miembros a recuperarse, relanzar la economía y apoyar la inversión privada, y aprender de la experiencia de la crisis.

Para empezar, destaca la ‘oleada de renovación’ masiva para modernizar los edificios y las infraestructuras críticas de Europa, incluida la construcción de un millón de puntos de recarga para vehículos eléctricos.

El plan incluye la creación de «un millón de nuevos empleos verdes. Una economía más circular también tiene potencial para traer la producción a casa, eliminar dependencias del extranjero y crear cientos de miles de puestos de trabajo».

A medida que Europa se adentre en la senda de la recuperación hacia una economía más verde y digital, la necesidad de mejorar y adaptar las capacidades, los conocimientos y el saber hacer adquirirá cada vez más importancia. La Comisión presentará una Agenda de Capacidades para Europa y un Plan de Acción de Educación Digital. Por otro lado, un nuevo plan de acción sobre las materias primas críticas reforzará los mercados cruciales de la movilidad eléctrica, las baterías, las energías renovables, los productos farmacéuticos, la industria aeroespacial, la defensa y las aplicaciones digitales.

El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia se enmarca en la primera dimensión. Se trata de un plan de ayudas y préstamos mediante los planes nacionales de los Estados miembros, definidos en base a los objetivos del Semestre Europeo, y en concreto, a las transiciones ecológica y digital, y la resiliencia de las economías nacionales. Igualmente, la Comisión tiene previsto reforzar otros programas, como Horizonte, Europa Digital o Connectig Europe.

‘Pacto Verde’ y otras iniciativas

La totalidad de la inversión recaudada mediante los dos mecanismos del plan se canalizará a través de los programas de la Unión Europea hacia el Pacto Verde Europeo, un mercado único más profundo y digital, una recuperación justa e integradora y la construcción de una UE más resiliente.

Entre otras cosas, el Pacto Verde Europeo como una estrategia de crecimiento incluye la instalación de un millón de puntos de recarga para vehículos eléctricos, el impulso a la economía circular con la creación de un millón de empleos verdes, las estrategias ‘De la granja a la mesa’ y ‘Biodiversidad para 2030’, así como el apoyo al reciclaje de los trabajadores y la generación de oportunidades para pymes mediante el Fondo de Transición Justa.

La estrategia ‘de la granja a la mesa’ ayudará a los agricultores a proporcionar a los europeos unos alimentos asequibles, nutritivos, seguros y sostenibles. Dado el papel fundamental de las zonas rurales en la transición ecológica, la Comisión propone reforzar el presupuesto para el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural.

Para apoyar los ecosistemas naturales, la Comisión Europea adoptó recientemente la Estrategia sobre Biodiversidad para 2030 y pronto ultimará una estrategia forestal. Por otro lado, el Fondo de Transición Justa apoyará el reciclaje profesional de los trabajadores y creará oportunidades económicas para las pequeñas y medianas empresas.

Entre otras iniciativas, se destaca también la necesidad de invertir más en la mejora de la conectividad y en su presencia industrial y tecnológica. Las tecnologías como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, los datos y la infraestructura de computación en nube, las redes 5G y 6G, los superordenadores y los ordenadores cuánticos, y las tecnologías de cadena de bloques tendrán efectos expansivos y aumentarán la autonomía estratégica de Europa.